Nací sin saber por qué. He vivido sin saber cómo. Y muero sin saber cómo ni por qué. ====================================== DESDE UN ANTES Y UN DESPUES ====================================== Para ver un lunar en nuestra cara es necesario mirarnos a un espejo, de otro modo no sabriamos que existe. Cualquier espejo es una posibilidad de aceptar, de ver más allá de lo obvio, de ver profundamente.
Dice Andre Compte-Spontville que "toda alegria, incluso la puramente interior, tiene una causa externa; el universo, Dios o la naturaleza: todo. Nadie es causa de si mismo, ni, por lo tanto, de su alegria. Todo se toca, nos toca y nos atraviesa".
A veces olvidamos que somos seres privilegiados y que tenemos un millon de motivos para agradecer. En ocasiones tambien nos desentenderemos de la fragilidad de la vida y pensamos magicamente que esta va a ser eterna. Es asi como perdemos la oportunidad de atrapar el momento y apreciar la belleza.
Podemos dar las gracias de !tantas maneras!: Una sonrisa, una oracion, un beso, una mirada, una caricia, bailando, cantando e incluso trabajando. La gratitud es la mas agradable de las virtudes, nos hace sentir, vivir y apreciar por segunda vez aquello que recibimos. Creo que la gratitud y la paz mental van de la mano, entre mas agradecemos los regalos de la vida nos sentimos mejor.
Como dice el dicho: "Es de gente bien nacida ser agradecida", asi que vale la pena practicarla.
Agradecer es una manera de ser generoso, de dar, de regresarle a la vida, de compartir. Ademas, cuando damos las gracias obtenemos tres beneficios: El primero es que hacemos conciencia de aquello que tenemos; el segundo es darnos cuenta de lo gratuito que ha sido tener las cosas mas importantes que poseemos; y el tercero es que haremos mas abundantes los privilegios de nuestra vida.
1.- Hacer conciencia: Hay un ejercicio que nos sirve para esto. Cada mañana hagamos una lista con un minimo de diez motivos para dar las gracias. Por ejemplo: Gracias porque amaneci, gracias por este maravilloso dia, gracias porque estoy viva, vivo, gracias porque estan las personas que amo y asi continuamos. Al poner los dones en palabras me hago mas consciente de ellos y al mismo tiempo me ayuda a desarrollar mi vida interior.
2.- Darme cuenta que es gratuito: A veces me doy cuenta lo facil que es que nuestra mente se vaya al terreno de lo negativo. Cuando pasa esto, lo primero que dejamos a un lado es el sentido de gratitud. Lo cierto es que podemos dar las gracias por !tanto!
Dice un proverbio frances que la gratitud es la memoria del corazon. ¿Como no dar gracias por el amor que recibo? ¿Al sol por existir? ¿A la vida, a la musica, a las flores, a los pajaros? ?Cuantas veces disfrutamos de todo lo que existe sin siquiera darnos cuenta de que no hicimos absolutamente nada para que asi fuera?
El punto esta en apreciar esto todos los dias y en acordarnos de dar las gracias.
3.- Yo genero abundancia.- Como consecuencia de ser agradecida y de hacer presente aquello que podemos disfrutar, generamos un estado mental que resultara, sin darnos cuenta, en un circulo virtuoso. A cada agradecimiento estaremos generando mas beneficios porque retroalimentamos nuestro espiritu y gusto por la vida. Por el contrario, si solo fijo mi atencion en aquello que no tengo, en aquello que me falta, nunca seremos felices, nunca estaremos satisfechos.
Dice Compte-Spontville: "La gratitud es esta alegria de la memoria, este amor del pasado; no el sufrimiento por lo que ya no es, ni el pesar por lo que ya no fue, sino el recuerdo gozoso de lo que fue; es el tiempo recobrado...".
Hay que dar gracias. Gracias a Dios, a la vida por los beneficios que cotidianamente me brinda, a un amigo, a nosotros mismos por reconocer que no hay mejor momento y lugar para estar que aquel en el que estamos.
Asimismo, debemos gratitud a todas las personas que colaboran de alguna manera para nuestro bienestar. Seguro nos pasara que al pensar en una persona a la cual le debemos un "gracias", en nuestra mente aparecera otra y otra. Pensemos que nunca es tarde para expresarles nuestra gratitud.
Si cada mañana al levantarnos decimos "gracias", es muy dificil, de hecho imposible, sentir otra cosa que una gran paz.
Si perdonar a algunas personas es muy difícil, a veces el perdonarse a uno mismo lo es aún mucho más.
Según nuestra forma de pensar podemos crearnos muchas justificaciones y razonamientos lógicos para culparnos sobre ciertos acontecimientos en nuestra vida, e incluso justificar por qué son imperdonables.
El cometer errores es propio de la naturaleza humana, si no seríamos como dioses, lo sabríamos todo, lo entenderíamos todo y seríamos perfectos.
Muchas personas llevan años guardando dentro de su ser rencores por ofensas del pasado, algunas pueden ser recientes y otras de hace muchos años, pero que aún al recordarlas nos traen dolor.
En qué contribuye a nuestro bienestar traer a nuestro presente las ofensas pasadas, acaso no es mejor liberarse de ellas.
El odio y el resentimiento son venenos que muy lentamente van carcomiendo nuestro cuerpo y nuestra vida, nunca podrás ser sano y feliz si sigues atado al pasado.
Cuando hayas cometido una equivocación, trivial o terrible, intenta no volver a cometerla nunca más, pues recuerda que tú también obraste de acuerdo con las emociones y conocimientos de los que disponías en ese momento.
El o los incidentes que te estén afectando ya pasaron. Hay que entender que todos obramos de la mejor manera que podemos de acuerdo con nuestros conocimientos y sentimientos en cada circunstancia.
Culpándote solo conseguirás quedarte estancada en el pasado y dejar pasar muchas cosas hermosas que el presente te puede estar ofreciendo. ¿De qué te sirve el culparte, el sentirte mal, acaso podrás solucionar lo que hayas hecho? Si la respuesta es negativa, deja ya de pensar en eso y sigue adelante. Si la respuesta es positiva, haz lo que en conciencia crees que tienes que hacer y sigue adelante.
Sean cuales sean las razones que te llevan a estar amargada, amargado y a permanecer en esa actitud destructiva de no perdonarte, puedes superarlas si hay suficiente amor dentro de tu corazón.
Comprende que eres un ser humano con todas tus fallos y virtudes y como tal debes amarte y por consiguiente perdonarte. El perdón se trata de dejar atrás todos esos sentimientos negativos de culpa, resentimientos, temor, tristeza por algo que ya no tiene solución, en vez de ello siente compasión por ti mismo, date palabras de aliento y busca otras formas positivas de compensar de alguna forma ese error que tanto te hace sufrir.
El amor todo lo cura. Tú tienes la opción. Puedes quedarte ahí estancada, estancado en tus sentimientos autodestructivos que no te llevarán a ninguna parte o tratarte con el amor que te mereces y perdonarte lo que sucedió en el pasado, olvidarlo y comenzar a crear una nueva vida maravillosa para ti. Tienes la capacidad de hacer con tu vida lo que desees, porque recuerda que eres Libre. DESDE UN ANTESY UN DESPUES
Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo. Cuando vieron cuán hondo era el hoyo, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas. Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras ranas seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles.
Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió. Se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible. Una vez más, la multitud de ranas le gritó que dejara de sufrir y simplemente se dispusiera a morir. Pero la rana saltó cada vez con más fuerza hasta que finalmente salió del hoyo.
Cuando salió, las otras ranas le preguntaron:
- ¿No escuchaste lo que te decíamos?
La rana les explicó que era sorda. Ella pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más para salir del hoyo.
Esta historia contiene dos lecciones:
Primero: La lengua tiene poder de vida y muerte. Una palabra de aliento compartida con alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarlo y finalizar el día.
Segundo: Una palabra destructiva dicha a alguien que se encuentra desanimado puede ser que acabe por destruirlo. Cualquiera puede decir palabras que roben a los demás el espíritu que les lleva a seguir en la lucha en medio de tiempos difíciles.
Tengamos cuidado con lo que decimos. Pero sobre todo con lo que escuchamos, no siempre hay que prestar atención, utilicemos sólo lo que es bueno. Hablemos de vida, de alegría, de esperanza, a todos aquellos que se cruzan en nuestro camino. Ese es el poder de las palabras. . .A veces es difícil comprender que una palabra de ánimo pueda hacer tanto bien ¿no te parece?
Cómo hacerte saber que siempre hay un tiempo. Que uno solo debe buscarlo y desearlo. Que nadie establece normas, salvo la vida. Que no esta prohibido amar, que también se puede odiar. Que el odio y el amor son afectos. Que la agresión porque sí duele mucho. Que las heridas se cierran, que las puertas no deben cerrarse. Que la mayor puerta es el afecto. Que los afectos nos definen Que definirse no es remar contra la corriente. Que negar palabras implica abrir distancias. Que encontrarse es muy hermoso. Que el porqué de los niños, tiene un porque. Que el querer saber de alguien, no es sólo curiosidad. Que nunca esta de más agradecer. Que para que nos den también hay que saber pedir Que para que nos quieran, debemos demostrar qué somos. Que ayudar es poder alentar y apoyar. Que adular no es apoyar, Que las cosas cara a cara son mas honestas, Que para sentir la vida, no hay que olvidarse que existe la muerte. Que se puede estar muerto en vida. Que quien siembra muros, no cosecha nada Que sería mejor construir puentes Que sobre ellos se va a la otra orilla, y que también se vuelve. Que volver, no implica retroceder. Que al retroceder, también se puede avanzar.
¡Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida!.
SONRÍO Aunque la vida me golpee. Aunque no todos los amaneceres sean hermosos. Aunque se me cierren las puertas. Sonrío....
SUEÑO Porque soñar no cuesta nada y alivia mi pensamiento. Porque quizás mi sueño pueda cumplirse. Porque soñar me hace feliz.
LLORO Porque llorar purifica mi alma y alivia mi corazón. Porque mi angustia decrece, aunque solo sea un poco. Porque cada lágrima es un propósito de mejorar mi existencia.
AMO Porque amar es vivir. Porque si amo, quizás reciba amor. Porque prefiero amar y sufrir, que sufrir por no haber amado nunca.
COMPARTO Porque al compartir crezco. Porque mis penas compartidas, disminuyen. Porque mis alegrías se duplican.
¡Sonrío, sueño, lloro, comparto, vivo! Pienso en todos mis amigos.
¡GRACIAS A DIOS! Cada día doy gracias a Dios porque puedo hacer estas cosas. Doy gracias a Dios porque me da la oportunidad de vivir un día más. Doy gracias a Dios por permitirme compartir contigo este mensaje.
"Que tus momentos sean de paz y todos los días sean grandiosos" DESDE UN ANTES Y UN DESPUES
Les dejo aquí, unos temas en forma de “Leyes fundamentales” y varias reflexiones más, igualmente de un: "decálogo que tomo prestado" que giran en torno a la necedad o estupidez humana.
LAS LEYES FUNDAMENTALES DE LA ESTUPIDEZ HUMANA
1. La Primera Ley Fundamental: " Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo".
2. La Segunda Ley Fundamental: " La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona".
3. La Tercera Ley Fundamental: " Una persona estúpida es una persona que causa daño a otra o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio".
4. La Cuarta Ley Fundamental: " Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento y lugar, y en cualquier circunstancia tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error".
5. La Quinta Ley Fundamental: " La persona estúpida es el tipo de persona más peligroso que existe. El estúpido es más peligroso que el malvado".
CATEGORÍAS FUNDAMENTALES DE PERSONAS
Todos los seres humanos están incluidos en una de estas cuatro categorías fundamentales: los incautos, los inteligentes, los malvados y los estúpidos.
Los Incautos: Podemos recordar ocasiones en que un individuo realizó una acción (es decisivo que sea él quién la inicie), cuyo resultado fue una pérdida para él y una ganancia para nosotros: habíamos entrado en contacto con un incauto.
Los Inteligentes: Igualmente nos vienen a la memoria ocasiones en que un individuo realizó una acción de la que ambas partes obtuvimos provecho: se trataba de una persona inteligente.
Una persona inteligente puede alguna vez comportarse como una incauta, como puede también alguna vez adoptar una actitud malvada. Pero, puesto que la persona en cuestión es fundamentalmente inteligente, la mayor parte de sus acciones tendrán la característica de la inteligencia.
En determinadas circunstancias una persona actúa inteligentemente, y en otras circunstancias esta misma persona puede comportarse como una incauta. La única excepción importante a la regla la representan las personas estúpidas que, normalmente, muestran la máxima tendencia a una total coherencia en cualquier campo de actuación.
Los Malvados: Todos nosotros recordamos ocasiones en que, desgraciadamente, estuvimos relacionados con un individuo que consiguió una ganancia causándonos perjuicio a nosotros: nos encontramos frente a un malvado.
Existen diversos tipos de malvados; el malvado perfecto es aquél que con sus acciones causa a otro pérdidas equivalentes a sus ganancias. Otro tipo de malvados son aquellos que obtienen para sí ganancias mayores que las pérdidas que ocasionan en los demás, esos son deshonestos y con un grado elevado de inteligencia, pero la mayoría de los malvados son individuos cuyas acciones les proporcionan beneficios inferiores a las pérdidas ocasionadas a los demás. Este individuo se situará muy cerca del límite de la estupidez pura.
Los Estúpidos: Nuestra vida está salpicada de ocasiones en que sufrimos pérdidas de dinero, tiempo, energía, apetito, tranquilidad y buen humor por culpa de las dudosas acciones de alguna absurda criatura a la que, en los momentos más impensables e inconvenientes, se le ocurre causarnos daños, frustraciones y dificultades, sin que ella vaya a ganar absolutamente nada con sus acciones.
Nadie sabe, entiende o puede explicar por qué esta absurda criatura hace lo que hace. En realidad no existe explicación -o mejor dicho- solo hay una explicación: la persona en cuestión es estúpida.
La mayoría de las personas estúpidas son fundamentalmente y firmemente estúpidas, en otras palabras, insisten con perseverancia en causar daños o pérdidas a otras personas sin obtener ninguna ganancia para sí, sea esto positivo o negativo. Pero aún hay más. Existen personas que con sus inverosímiles acciones, no solo causan daños a otras personas, sino también a sí mismos. Estas personas pertenecen al género de los superestúpidos.
EL PODER DE LA ESTUPIDEZ
Como ocurre con todas las criaturas humanas, también los estúpidos influyen sobre otras personas con intensidad muy diferente. Algunos estúpidos causan normalmente perjuicios limitados, pero hay otros que llegan a ocasionar daños terribles, no ya a uno o dos individuos, sino a comunidades o sociedades enteras. La capacidad de hacer daño que tiene una persona estúpida depende de dos factores principales: del factor genético y del grado de poder o autoridad que ocupa en la sociedad.
Nos queda aún por explicar y entender qué es lo que básicamente vuelve peligrosa a una persona estúpida; en otras palabras en qué consiste el poder de la estupidez.
Esencialmente, los estúpidos son peligrosos y funestos porque a las personas razonables les resulta difícil imaginar y entender un comportamiento estúpido.
Una persona inteligente puede entender la lógica del malvado. Las acciones de un malvado siguen un modelo de racionalidad: racionalidad perversa, si se quiere, pero al fin y al cabo racionalidad. El malvado quiere añadir un "más" a su cuenta. Puesto que no es suficientemente inteligente como para imaginar métodos con que obtener un "más" para sí, procurando también al mismo tiempo un "más" para los demás, deberá obtener su "más" causando un "menos" a su prójimo.
Desde luego, esto no es justo, pero es racional, y si es racional uno puede preverlo.
Con una persona estúpida todo esto es absolutamente imposible. Una criatura estúpida os perseguirá sin razón, sin un plan preciso, en los momentos y lugares más improbables y más impensables. No existe modo alguno racional de prever si, cuándo, cómo, y por qué, una criatura estúpida llevará a cabo su ataque. Frente a un individuo estúpido, uno está completamente desarmado.
Puesto que las acciones de una persona estúpida no se ajustan a las reglas de la racionalidad, de ello se deriva que generalmente el ataque nos coge por sorpresa incluso cuando se tiene conocimiento del ataque no es posible organizar una defensa racional, porque el ataque, en sí mismo carece de cualquier tipo de estructura racional.
El hecho de que la actividad y los movimientos de una criatura estúpida sean absolutamente erráticos e irracionales no sólo hace problemática la defensa, sino que hace extremadamente difícil cualquier contraataque. Hay que tener en cuenta también otra circunstancia. La persona inteligente sabe que es inteligente. El malvado es consciente de que es malvado. El incauto está penosamente imbuido del sentido de su propia candidez. Al contrario de todos estos personajes, el estúpido no sabe que es estúpido. Esto contribuye poderosamente a dar mayor fuerza, incidencia y eficacia a su acción devastadora.
Con la sonrisa en los labios, como si hiciese la cosa más natural del mundo, el estúpido aparecerá de improviso para echar a perder tus planes, destruir tu paz, complicarte la vida y el trabajo, hacerte perder dinero, tiempo, buen humor, apetito, productividad, y todo esto sin malicia, sin remordimientos y sin razón. Estúpidamente.
No hay que asombrarse de que las personas incautas, generalmente no reconozcan la peligrosidad de las personas estúpidas. El hecho no representa sino una manifestación más de su falta de previsión. Pero lo que resulta verdaderamente sorprendente es que tampoco las personas inteligentes ni las malvadas consiguen muchas veces reconocer el poder devastador y destructor de la estupidez.
Generalmente, se tiende incluso a creer que una persona estúpida sólo se hace daño a sí misma, pero esto significa que se está confundiendo la estupidez con la candidez.
SOCIEDAD Y ESTUPIDEZ
Sería un grave error creer que el número de estúpidos es más elevado en una sociedad en decadencia que en una sociedad en ascenso. Ambas se ven aquejadas por el mismo porcentaje de estúpidos. La diferencia entre ambas sociedades reside en el hecho de que en la sociedad en declive los miembros estúpidos de la sociedad se vuelven más activos por la actuación permisiva de los otros miembros.
Un país en ascenso tiene también un porcentaje insólitamente alto de individuos inteligentes que procuran tener controlada a la fracción de los estúpidos, y que, al mismo tiempo, producen para ellos mismos y para los otros miembros de la comunidad ganancias suficientes como para que el progreso sea un hecho.
En un país en decadencia, el porcentaje de individuos estúpidos sigue siendo igual; sin embargo, en el resto de la población se observa, sobre todo entre los individuos que están en el poder, una alarmante proliferación de malvados con un elevado porcentaje de estupidez y, entre los que no están en el poder, un igualmente alarmante crecimiento del número de los incautos.
Qué fácil es hablar de perdón, pero que difícil es darlo.
Algunos han dicho que es un don el saber que estamos equivocados y que podemos ser perdonados.
¿Pero qué pasa con los que se equivocan y nos hacen daño?
Algunas veces deseamos castigar a dicha persona, pero quienes salimos más castigados somos nosotros mismos y para liberarnos es necesario renunciar a esos sentimientos dolorosos que no son nuestros, sino que son de quien nos hizo daño, y hay que dejarlos ir.
Cuando sucede esto, me pregunto: ¿qué hubiera hecho yo, en lugar de la otra persona que me hizo daño, si yo hubiera estado en la misma situación y circunstancias?
Casi siempre concluyo que en ese momento, lo que hizo esa persona fue la mejor opción para él, para ella, aunque no para mí y lo que la otra persona hizo fue sólo protegerse; no fue su intención hacerme daño.
¿Acaso no hice sentir yo alguna vez a otra persona de la misma manera?
¿O he pensado que mis sentimientos valen más que los de la otra persona?
Y de ahí viene la siguiente reflexión:
Me siento herido, pero eso no significa que la otra persona sea mala o en verdad quiera hacerme daño. Simplemente la otra persona no conoce toda mi vida ni mi pasado; igualmente yo no conozco el suyo, y no sabe lo que traigo guardado en mi historia personal.
El perdón no se pide, se da... Y la razón más importante para darlo es que me libero de una gran carga.
¿Qué prefieres? ¿Ser feliz o tener la razón?(DESCONOZCO SU AUTOR)
La vida es un singular regalo y nada es imposible.
¿En cuántos momentos de nuestra existencia no hemos anhelado un pequeño gesto que, dado a tiempo, nos hubiera iluminado el día y nos hubiera permitido “recargar las baterías”.
¿Cuándo fue la última vez que elogiaste a una persona?
¿Cuándo fue la última vez que lo hiciste con alguno de los miembros de tu familia?
¿Cuando fue la ultima vez que le dijistes a tu hijo: te amo?
Parece mentira, pero es en nuestro propio hogar donde acostumbramos ser mezquinos con las palabras de elogio.
La madre sale desde muy temprano hacia el trabajo, retornando cansada, ¿Alguna vez, como hijo, le has dicho "Mama, gracias por tu esfuerzo"?
A la madre que trabaja fuera del hogar, haciéndose tan “polifuncional”, que al final no sabe uno en realidad en cuántas partes tuvo que dividirse para salir adelante.
Y en esa ardua tarea, tan a menudo silenciosa..., ¿quién al menos le ha expresado: "Gracias, mamá, por todo lo que haces por nosotros"?
Tambien a los hijos se les reprocha en forma constante su mala conducta, pero el día que se portaron bien..., ¿se les dijo alguna palabra de reconocimiento por ello?
¡Qué poder tan grande tienen las palabras!
¡Y como pueden transformarle el día a una persona, ya sea en forma positiva o negativa!
Por eso, aprendamos a darles valor. Dejemos de lado las frases hirientes y vacías, y empecemos a brindar mayores palabras de afecto y estímulo a aquellos seres con los que convivimos día con día, ya sea en nuestro hogar, trabajo, o grupo social.
Pero, no se trata de elogiar por elogiar. Se trata de brindar un reconocimiento sincero a las personas por aquellas acciones, aparentemente sin relevancia, que son dignas de alabanza y que de alguna manera han tenido un gran peso para nosotros.
Es el momento oportuno para empezar. Y que mejor forma de hacerlo que con nuestra propia familia.
Estoy segura que, desarmarás a más de uno con tus palabras...
Cuando sembramos semillas, a veces quisiéramos verlas nacer apenas caen en la tierra, pero en la naturaleza todo tiene su tiempo: para sembrar, tiempo para germinar, tiempo para crecer, tiempo para cosechar.
Hay semillas que nacen en forma rápida, pero la planta resultante es frágil y de vida poco duradera, mientras hay otras que son mucho más lentas al nacer (pueden tardar muchos años) pero después viven por mucho más tiempo, incluso siglos, y llegan a ser frondosos árboles que dan sombra a quien se les arrima y pueden resistir los embates del tiempo y de las tormentas.
El esfuerzo de cada instante en tu trabajo, en las labores del hogar o en la educación de nuestros hijos, es como sembrar semillas. Aunque la colaboración no haya sido agradecida, no se tenga oportunidad de aplicar algo que se estudió, o cada consejo que se da parezca como predicar en el desierto, tu constancia en el esfuerzo de hoy y mañana puede lograr lo que buscas (eso espero).
Ninguna semilla cae en vano; algunas nacerán tal vez a los muchos años, pero nacerán, por supuesto, sólo si han sido sembradas a su debido tiempo. Es imposible hacer nacer una semilla que nunca fue sembrada.
Para tener un árbol hay que sembrar varias semillas, y esperar con fe y paciencia que alguna germine. Tratemos de sembrar todos los días amor, comprensión, alegría en nuestra familia.
A lo largo de nuestras vidas conocemos todo tipo de personas.
Están las geniales, las de carácter, las tiernas, las grandiosas, las mediocres, las sociables, las indeseables y también están..............
Esas que se destacan por ser precarias.
Las personas precarias son aquellas que siempre ven el vaso medio vacío.
Que solo miran lo que hacen los demás.
Que no conocen las palabras por favor y gracias.
Que discuten y debaten de todo y de nada.
Que creen ser los dueños de la verdad y lamentablemente sus actitudes, en muchas ocasiones repercuten en nuestras vidas.
Las personas precarias, son rutinarias, desconocen la creatividad, no tienen movimiento, por lo tanto no cambian.
Y la envidia, la impaciencia y la soberbia, están presentes en ellos en todo momento.
Las personas precarias no se relacionan.
Nunca rescatan lo bueno de las acciones de otras personas.
Nunca son parte de la solución. Solo son parte del conflicto.
No comparten ni son solidarios.
Y no saben aprovechar las oportunidades para divertirse pues.
Ya no recuerdan esa sabia máxima, que dice:
“ Una hora de gran placer cambia el humor y el semblante, y además sustituye gran parte del sueño perdido “
Lamentablemente a lo largo de nuestras vidas, estas personas precarias, se nos cruzan, aparecen de la nada, crecen como hongos.
Hacen familia con otros iguales viven solo para ellos, y para decir...........
¡¡¡ Me opongo .!!!!!!!
Que esas personas precarias no alimenten nuestras úlceras, ni nos generen malos humores.
Amemos la vida, somos muchos más los que amamos la vida que los que no la aman y esas personas son precarios, precarias de actitud y pensamiento. Tengamos paciencia.
La aceptación es de pocos una virtud. Conserva tus energías. Conten el aliento.
Da el primer paso y ama a quienes te quieren y te aman, pues ellos y solo ellos son los que estarán apoyando y conteniéndote en todo momento.
Quizás dé lo mismo si se trata de un año nuevo, de nuevas cosas, o de un nuevo lugar donde vivir, o de un nuevo amigo, o de una nueva pareja,
Nada puede ser realmente nuevo si uno lo vive desde viejas actitudes.
Por eso te deseo, les deseo y me deseo........ Que no se nos vaya nuestro tiempo de vida en asuntos que realmente no valgan la pena. Nadie vino a este mundo,a encerrarse en un lugar seguro,a lograr o tener la aprobación de los demás, a "matar el tiempo".
El tiempo es algo precioso: un recurso no renovable.
Que miremos hacia atrás sólo para cerrar lo asuntos pendientes. Es el único modo en que el pasado puede realmente pasar, hacerse cargo de los errores ypedir disculpas,reconocer lo recibido y dar las gracias, comprender lo no comprendido,y dejar ir lo que ya no es.
Cerrar lo inconcluso es comenzar a hacer espacio para lo Nuevo. Que sepamos pedir ayuda cuando la necesitemos, para volver a pararnos sobre nuestros propios pies. Que sepamos ayudar a quien lo necesite, sin perdernos en el otro,sin invadir ni manipular, sin generar dependencia, sin forcejear para que nadie cambie lo que no está dispuesto a cambiar. Ayudar requiere el ejercicio de una solidaridad inteligente, consciente de sus trampas y de sus límites.
Que permanezcamos abiertos a encontrar verdaderos compañeros de Camino, afines a nuestra más intima Esencia.
"LA VIDA ES EL ARTE DEL ENCUENTRO" NO NOS ESCONDAMOS DE LA VIDA.
Vivir VIVO es poco frecuente. Lo logran quienes trabajan para abrir su sensibilidad y su conciencia.
QUE SEAMOS PARTE DE AQUELLOS QUE, MÁS QUE UN "AÑO NUEVO" CELEBRAN CADA DÍA UN "DIA NUEVO". INTENSAMENTE VIVOS.